1.9.10

La verdad es que era lunes y tarde, concretamente eran las cuatro y veintiséis. Quería dormirme de una puta vez y (de ser posible) olvidarme de ella, de él y de la madre que parió a todo el mundo. Nada, cero, niente. Despierto a las cuatro y veintiséis de la mañana cagándome en mi estampa por pulsar el botón de “enviar”. Tenía esa sensación que me viene a veces de no poder volver a meter la pasta en el tubo. Claro que soy tan caótico, tan insensato, tan vacío y tan lleno de cosas a la vez que poner orden aquí dentro es más bien jodido. Tienes que entenderme. Aún así, el caso es que en el mensaje solo se leían tonterías sobre lo insultantemente guapo que era aquel tío y lo insultantemente bien que parecía hacerlo todo. Y, ya que estaba metido en materia, la invitaba a ella a quedarse con ese capullo sexualmente nulo y reprimido (espero) con percepciones y valores propias de un moralista analfabeto que juega con el diccionario. Aún así era guapo el jodido, bien guapo, y debía sacarme por lo menos un par de años. Lo menciono porque presupongo que eso incluye mayores dosis de coherencia y estabilidad. Mientras que yo de eso sufro una total y profunda carestía que me lleva, claro, a hacer este tipo de tonterías. Y como no sé mantener una conversación normal porque me resulta insano, incómodo y repetitivo pues me aferro como un tonto a lo único que sé hacer y lo escribo. Sé que soy un extremista paranoico que tiende a dar demasiada importancia a las cosas pero es que resulta que por concatenación de circunstancias ella y yo nos cruzamos hace ya casi un año. Y estuvo bien, nos fue bien. Aún así pasa que encuentro un montón de perversiones en esa forma que tiene de llamarme “amigo” y ya no sé como decirle: "mira, bonita, que estas cosas no te las hace un amigo".

4 comentarios:

Voy de anónimo. (Tengo cita en psiquiatría...) dijo...

Prrfffffffffff...!
Pobre capullo!

Un beso.

Ayshane dijo...

jajajajaja ¿y qué hacía con él?

∫эЅšψ dijo...

Me gusta!

Un amigo. Cuantas acepciones escondidas alberga esta palabra.

Quijo dijo...

Amigo, y es que bajo ese nombre se esconden muchas cosas....

Un abrazo! :)