4.9.10

RARO OPTIMISMO ILUMINADOR:
Tenía que salir de ahí. Literalmente, era eso o morirme. Para entonces las cosas estaban tan jodidas que empecé a vivir dentro de mi y a tener pesadillas de todos los colores. Andaba siempre encerrada en algún cuarto de baño. Me resultaba difícil saber como sentirme y le echaba de menos. Mala combinación, muy mala. Pero, gracias a dios, algo hizo "click" en mi cabeza. Para mi fue descomunal. Entonces me di cuenta que tenía que espabilarme, darme prisa. Era una putada tenerme que poner a funcionar de nuevo así que establecí que cada día era cada día y punto. Ahora todo lo que me queda es bueno, todo va a irme bien. Soy como una cucaracha, tiro para adelante.

3 comentarios:

Voy de anónimo. Tengo cita en psiquiatría... dijo...

Y me gusta esa transformación. Las cucarachas parecen ser inmortales.

Nana dijo...

Las cucarachas son las unicas que siempre van a seguir hay, para delante. Por mucho matainsectos que les heches. Me encanta el texto, te sigo!
Un beso con sabor a manzana:)

un vagabundo dijo...

Ya ves, eh... A veces no sabes de dónde ha salido ese optimismo, sólo brota en ti sin razón aparente... Pero eso pasa muy pocas veces, por desgracia.

En fin, me gusta mucho tu estilo, es... No sé, me gusta!

(Gracias por el comentario, por cierto^^)