Mi corazón está lleno de amor: a nadie
le importa lo que me meta en la boca. Quizá sin ti el mundo se estropea pero
echo de menos lo absoluto, lo necesito para no desmayarme. Sobreentender la
infidelidad como parte de nosotros mismos, reducir el sentimiento para que
quepa en el café que tomamos juntos algunas mañanas. Tienes una jodida mente
encantadora. Te digo lo del sexo con otros pero sigues metiéndote en la cama
conmigo alegando que, de todos modos, las relaciones humanas no suelen
funcionar. Reconozco que nunca he querido casarme con ellos, tener hijos con
ellos, incluir mis apellidos en su árbol genealógico. Te confieso que heriste
mi estómago, que el psicólogo es esa tercera persona que le dice a tu madre que
no eres una persona normal.
27.1.12
25.1.12
No me
aburres, me gusta tu inexactitud. Te quiero pero no soy estúpida: tú no eres el
centro del puto universo. Fingí estar enferma en melancólicos correos
electrónicos que enviaba a mis amigos pero te hubiera escupido en la cara. Tengo
los pulmones asfixiados, me duele tu garganta como manifestación de la
desastrosa relación que he tenido contigo. Me preocupa decir algo malo cuando
nos odiemos, cuando no dejemos de arañarnos, cuando no seas capaz de llamarme
puta porque estarías diciendolo de verdad.
11.1.12
Escondo la cabeza entre las rodillas en
atmósferas de apocalipsis con la sensación de haber sentido lo mismo un millón
de veces antes. Me están entrando ganas de vomitar las últimas dos copas pero estoy en
una cocina hablando con gente que no conozco y el mundo es tan rosa como la última
pastilla que he tomado. Contemplo la estúpida posibilidad de quererlos a
todos pero salgo de la cocina y, en lo fundamental, no los echo de menos en
absoluto. Es raro.
10.1.12
3.1.12
He querido
follar contigo más veces de las que he follado contigo. Es una estadística que
tengo que invertir. Son las 9:31, establezco que si te murieras incendiaría
algo muy grande o muchas cosas pequeñas de no ser posible lo anterior. Un cubo
de basura, una catedral, el sexo debería ser consecuencia de algo más. Me preparo un café y salgo al balcón en bragas, tú te has ido hace un rato. Ahora mismo no estoy preparada para enfrentarme a emociones humanas reales. No sabría que decir.
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